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Crea, vende, ama… y enamora con copywriting

Si pones tu corazón en lo que haces puedes conseguir que tus clientes lo perciban. Díselo con copywriting

¡Ding-dong! El comercial llama a su puerta

Hoy en día, el sistema de ventas agresivo e invasivo que triunfó en décadas pasadas consigue generar el efecto contrario, da ganas de salir corriendo

Cuando alguien intenta vender algo desde la urgencia y presionando, te hace sentir obligado y lo que realmente acaba ocurriendo es que te espanta.

En lugar de atraerte, hace que quieras alejarte más y más.

Años atrás, antes del boom de la venta online, los comerciales iban de puerta en puerta, pulsando timbre tras timbre.

Encandilaban a la gente en la sala de sus propias casas, para que tomaran la importante decisión de comprar una enciclopedia ilustrada de 150 volúmenes o una vajilla filo de oro de 54 piezas.

Hoy en día, la versión moderna de esa figura de comercial, se cuela por cada rendija de tu portátil, tu smartphone o cualquier otro dispositivo electrónico que pase por tus manos.

El público está harto de que intenten venderle a cada clic de ratón.

Y llega un momento en el que, como consumidores, desarrollamos el superpoder de la impermeabilidad, es decir, somos capaces de ignorar, de forma inconsciente, todo aquello que se parezca a un anuncio publicitario.

Ya no oímos el timbre cuando llaman a la puerta.

Antes de la pandemia, para que un cliente potencial te percibiera, necesitaba ver 7 publicaciones tuyas en redes sociales.

En 2.020 mucha gente perdió el miedo a comprar productos y servicios por internet y todo hijo de vecino se lanzó a la venta online con el consiguiente aumento de la oferta.

A principios de 2.021, ya se recomendaba, solo en Instagram, realizar 3 publicaciones en el feed, de 8 a 10 historias, de 4 a 7 reels, de 1-3 IGTV…¡a la semana!


 En resumen, o apareces hasta en la sopa o eres más invisible que Susan Storm.

Pero ¿Solo se trata de cantidad?

Rotundamente NO.

Con tanta competencia, información y facilidades para acceder a las redes sociales, ser uno más está a la orden del día

A veces pienso que hasta “ser uno más” se ha vuelto complicado.

Entonces ¿Qué puedes hacer para diferenciarte, destacar en medio de la multitud y sobresalir?

Una solución sería invertir tanto en publicidad que tus anuncios sean vistos hasta que al público le sangren los ojos y que, por aburrimiento, decidan comprar.

A priori no parece una mala idea. 

Pero… ¿Qué puede (y suele) pasar después?

Que al hacer la compra de forma impulsiva es muy probable que no quede del todo satisfecho, que lo que compró no le encajaba al 100% o no era lo que creía y entonces… hasta la vista baby, nunca más lo verás por tu web.

A quién no le ha pasado que vas a la tienda, te pruebas un traje y el vendedor te regala los oídos y te lo pinta tan bien que casi te lo llevas puesto.

¡Amiga! Cuando llegas a casa y te lo pones tranquilamente, sin ese espejo de probador (que parece el de la madrastra de Blancanieves, todo el que se mira parece el más bello) ni esas luces estratégicamente situadas que iluminan lo que interesa resaltar y arrojan sombras sobre lo que no… te pareces más a Steve Urkle que a Ashton Kutcher…

Este “profesional”, se anotó un tanto cuando te vendió el traje; lo que no pensó es que NO VAS A VOLVER, y que, además, no le vas a hacer una buena publicidad.

¿Qué otra opción tienes? 

Hazte la siguiente pregunta ¿quieres una venta puntual, como la del dependiente de la tienda de trajes, para salir del paso?

O…

¿Te gustaría conseguir clientes fieles y comprometidos, de los que vuelven una y otra y otra vez y que, además, te traen nuevos clientes? 

No hace falta que contestes, porque ¿Quién no quiere algo así? Al menos, es lo que yo quiero.

Hablemos de amor

Si lo que ofrezco forma parte de mi esencia, lo he gestado y parido con trabajo y sudor ¿voy a permitir que sea de usar y tirar? NO

Mi sueño es que quien lo compre lo quiera, lo cuide, lo valore y lo aprecie como yo.

Que lo ame como yo lo amo.

Entonces ¿Cuál sería el siguiente paso?

¡Enamorar!

No se si conocerás el estudio del psicólogo Arthur Aron en el que demostró que se puede acelerar el proceso intimidad y conocimiento entre dos extraños respondiendo mutuamente a una serie de preguntas.

Gracias a estas preguntas, se genera intimidad de forma gradual, se estrechan vínculos y se fomenta la cercanía.

Volviendo a tu producto o servicio y a la idea de enamorar a tu cliente. 

Está claro que no puedes hacerle las 36 preguntas que propone el Sr. Aron en su estudio, pero básate en su idea para conseguir ese acercamiento, gánate su confianza poco a poco y consigue un “match”.

Y aquí, en este preciso instante, entra en juego el copywriting.

Uno de los primeros y más importantes pasos del copywriting es el de conocer a tu cliente (o buyer persona).

Conocer no es únicamente saber su género, profesión, nivel de estudios, ingresos o si vive con un caniche o tiene familia numerosa… que sí, que todo eso es importante, pero tienes que pasar al siguiente nivel.

Necesitas identificar los puntos fuertes y débiles de tu cliente; distinguir cuál es su dolor; definir claramente cuál es tu propuesta de valor, la que te hace único, diferente y gritar a los 4 vientos que ¡TÚ PUEDES AYUDARLE!, que tu principal misión en la vida es poner solución a ese problema que le quita el sueño.

¡No me agobies!

Pero, como dice Jorge Bucay:

  • sin juzgar
  • sin aconsejar
  • sin exigir
  • sin anular
  • sin empujar
  • sin mentir
  • sin invadir

Simplemente mostrando lo que ofrecemos y cómo podemos ayudar.

Todo esto supone un trabajo concienzudo, pero tu producto o servicio bien lo merecen.

Cuando consigas que esa persona trascienda los niveles de consciencia, desde el primero en el que “no tiene ni idea de que tiene un problema”, pasando por el segundo en el que es consciente de que “algo no va bien”, el tercero en el que sabe que su problema tiene solución, el cuarto nivel en el que ya ha oído hablar de tu producto, hasta el último, en el que el cliente está preparado para comprar, será más fácil que confíe en ti y se convierta en un cliente recurrente. (https://www.fernandocopado.com/niveles-consciencia-cliente/)

Pero para llegar a esto te hará falta algo más que una cita y 36 preguntas.

Tendrás que hacer una profunda investigación, tener elevadas dosis de paciencia, desarrollar una buena estrategia y aplicar copywriting.

Ahora, analiza la relación que existe entre tu producto y tu cliente ¿Te atreves a llevarla al siguiente nivel? 

Autora: Laura Piñeiro| Copywriter.

4 respuestas a «Crea, vende, ama… y enamora con copywriting»

Estoy de acuerdo contigo Laura.
Si tienes un buen producto y una audiencia , una buena estrategia y la aplicación del mejor copywriting te abre las puertas a nuevos ususarios.
La mente es sabia pero no podemos saltarnos los pasos que nos llevan a realizar una compra «consciente».
Ser capaces, a través de las palabras, de dibujar el escenario idoneo en la mente de tu posible cleinte es difícill, pero no imposible.
Al final ese es nuestro trabajo como copywriters.
Muy buen artículo.

Le gusta a 1 persona

¡Perfecto, Laura!
Llas fórmulas de ventas en la era digital no son las de la era analógica. Necesitamos diferenciarnos entre ese bombardeo continuo de mensajes que nos llegan.
Y sí, el copy puede ayudar.

Le gusta a 1 persona

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